jueves, 9 de mayo de 2013

1999 GLORIA Y OCASO DEL PILOTO MARK HANNA



1999  GLORIA Y OCASO  DEL PILOTO  MARK HANNA
(1959 – 1999)
(Foto: Martí Más – Archivo L.Escorsell)

Mark Hanna nació en Berkshire (Inglaterra) el 6 de agosto de 1959. Su padre Ray Hanna, oriundo de Nueva Zelanda, ex piloto de la RAF y líder de la popular formación acrobática “Red Arrows”, enseñó a volar a su hijo a los dieciséis años inculcándole su misma pasión por los aviones.

Mark, siguiendo los pasos de su padre, se alistó a la RAF, donde cosechó una exitosa carrera como piloto de combate, lo que le permitió volar diversos tipos de aviones incluyendo el cazabombardero F4-Phantom, con el que participó en el conflicto de la Guerra de las Malvinas.

En 1988, abandonó la RAF para fundar junto a su padre la Old Flying Machine Co. empresa dedicada a preservar, mantener en vuelo y exhibir aviones históricos, llegando a reunir una importante colección de aviones de guerra tanto de motor a pistón como jets, adquiridos a diferentes países.

Intervinieron en varias películas de aviación actuando no solo como pilotos sino también como asesores. Recordamos entre otras, “El Imperio del Sol” pilotando el  avión P-51- Mustang.

Mark en una de sus últimas entrevistas, comentó haber volado más de 100 tipos diferentes de aviones, acumulando más de 4.000 horas de vuelo, de las cuales 2.300  correspondían a aviones históricos de la segunda Guerra Mundial.

Eran las nueve cuarenta y dos minutos del día 25 de septiembre, cuando procedente del aeropuerto de Girona Costa Brava, Mark Hanna, pilotando un HA-1112-M1-L “Buchón”- reproducción española del Messerschmitt BF-109 – irrumpía magistralmente a baja altura sobre la pista del aeropuerto de Sabadell, escoltado por un bimotor Piper Aztec EC-AZV del Aeroclub Barcelona-Sabadell, que inmediatamente rompió la formación para dar paso al “Buchón” que  completó una pasada a gran velocidad ejecutando un tonel volado, entrando en circuito para disponerse a aterrizar en la pista 13 que previamente había solicitado. Al efectuar el viraje final para  alinearse con el eje de pista, lo hizo con una inclinación de 30 á 45 grados, en cuyo momento registró una pérdida de velocidad seguida de un hachazo, que lo precipito bruscamente contra el suelo incendiándose. Aunque el equipo de salvamento y contra incendios actuó rápidamente y consiguió rescatar al piloto todavía con vida, no pudo evitarse desgraciadamente su fallecimiento un día después, como consecuencia de la gravedad de las heridas y quemaduras sufridas.

Vemos a la izquierda de la imagen a Mark Hanna, acompañado de Martí Más (en el centro) piloto del bimotor Aztec que le dio escolta desde aeropuerto de Girona al de Sabadell, y otro piloto del equipo, obtenida una hora antes del fatal accidente, instantánea que adquiere un gran valor sentimental e histórico.

La trágica pérdida de este joven piloto, produjo una fuerte conmoción en todos los medios aeronáuticos del mundo, donde era conocido cariñosamente por el “Niño de Oro de la aviación”.

Que en paz descanse.

Este avión, junto a otros aparatos de la segunda Guerra Mundial habían de participar en la tradicional “Festa al Cel” bajo el patrocinio de la conocida firma “Breitling”.

VER  EN ESTE MISMO BLOG Página  historial del avión HA-1112-M1-L “BUCHÓN” en el siguiente enlace:

3 comentarios:

  1. Yo iba con Martí Mas, en el avión Piper Aztec, que acompañó a Mark Hanna y a otro piloto hasta Girona, para recoger los aviones, que habian de participar en la Festa al Cel. Mark, se mostró entusiasmado de poder participar, y durante el vuelo hacia Sabadell, estuvo disfrutando de lo lindo, haciendonos diversas pasadas y comentarios jocosos por radio. Lamentablemente, la fatalidad se cebó en él. Descanse en paz este gran piloto y mejor persona, que fué Mark Hanna.
    Jordi Novellas i Marcé

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    1. Amigo Jordi: Gracias por tu sentido y nostálgico recuerdo hacia Mark, al que todos admiramos y queríamos. Descanse en paz.
      L.Escorsell.

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    2. Fueron unas horas compartidas que yo tampoco olvido. Y sobre todo el vuelo de regreso a Sabadell, fué impactante. Ver el Buchón, haciéndonos pasadas por todos lados, nos dejó pasmados tanto a Martí como a mi. I Mark disfrutando como un niño.
      Fué triste pero inolvidable. Gracias Leandro per tu blog. Gracias en nombre de todos los que amamos la aviación. Haces un gran trabajo. Un fuerte abrazo.
      Jordi Novellas i Marcé

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