miércoles, 10 de septiembre de 2014

1986 EL ÚLTIMO VUELO DE NARCISO PARERA FERRAN (1924 + 1986)


                         Imagen del avión Cessna 320-F Executive Skynight  EC-CDR antes del accidente


1986 EL ÚLTIMO VUELO DE NARCISO PARERA FERRAN   (1924 + 1986)
(Fotos: avión  F. Andreu ex-comandante línea aérea – Foto N. Parera vía Ricard Miguel Vidal)


Hoy traemos a la memoria la pérdida de un gran amigo, Narciso Parera, destacado mecánico de aviones y brillante piloto de pruebas, muy conocido por todo el colectivo de la aviación general española y más directamente de la catalana.

Cuantos tuvimos la fortuna de conocerle y trabajar a su lado, descubrimos muy pronto que detrás de su vigorosa personalidad y carácter, encerraba grandes virtudes humanas tales como su absoluta sencillez, una negación egoísta, y entrega por encima de todo a su trabajo profesional,  dejando una ancha y fructífera huella de trabajo bien hecho, junto a una dedicación hacia los demás excepcional.

Un monolito a su persona, perpetua su recuerdo a la entrada principal del edificio social del Aeroclub Barcelona-Sabadell.

El desgraciado accidente que le costó la vida, se produjo en el aeródromo de Sabadell el 6 de marzo de 1986, durante la fase de aterrizaje en la que el piloto del avión  bimotor Cessna 320-F Executive Skynight EC-CDR, erró dicha maniobra precipitándose la aeronave por un terraplén de seis metros al final de la pista 13, quedando en posición invertida, causando lesiones de carácter reservado al piloto y menos graves para el tercer tripulante técnico de aviónica.

Reproduzco a continuación unas nostálgicas líneas que dediqué hace 28 años al amigo Parera, fruto de mi recuerdo, gratitud y estima hacia su persona:

Solo el cielo conoce las verdaderas razones que le indujeron a reclamarte en tu último vuelo de prueba.

Todo estaba tan minuciosamente dispuesto, que nada ni nadie, pudo evitar nos fuera arrebatada para siempre tu generosidad, tu donación hacia los demás, y tu profundo conocimiento sobre tus queridos aviones a los que tanto mimabas.

Precisamente ellos son los que más te lloran, pues  tras someterlos a las más duras pruebas en tierra, esperaban ansiosos las caricias que más tarde les propiciabas en el aire, como demostración de la confianza y respeto mutuo que te dispensaban.

Es por ello, que incluso el avión que contigo emprendió su último vuelo, quiso rendirte su póstumo homenaje al no registrar ningún fallo, dejando sus motores  intactos con sus hélices a punto de emprender otra vez el vuelo, para transportar de nuevo tu ser al cielo, destino final del viaje donde solo llegan los escogidos.


                                                  Narciso Parera, ¡¡ feliz vuelo !!

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