lunes, 21 de marzo de 2022

Recordando a Carles Simó Andreu - Piloto aviador Instructor Aero Club Barcelona -Sabadell


1956 - Carles Simó Andreu acompañado de su esposa Josefina Espinosa García (Foto: Cortesía Fondo Josep Monés Amat - Josep Canudas)

De la misma manera que hay marineros con sal en las venas, hay aviadores poseídos por su gran vocación por el vuelo.

Este es el caso de Carles Simó que, a sus 17 años demostraba ya con sus primeros saltos en planeador unas condiciones innatas para el vuelo.

Cumplidos 18 años en plenos estudios, le apresa en 1936 el estallido de nuestra Guerra Civil siendo movilizado al igual que todos los alumnos pilotos de Vuelo Sin Motor a pasar las pruebas para la obtención del título de piloto militar de guerra en Las Fuerzas Aéreas de la República Española (FARE) Un año más tarde el 31/03/1937, es promovido al grado de Piloto Militar de aeroplano con la graduación de suboficial.

A lo largo de la contienda, ejerce numerosas misiones de guerra en diferentes frentes. Afortunadamente sobrevive a las inclemencias de la escabrosa conflagración, no sin padecer la inhabilitación y penas impuestas por los vencedores en la posguerra.

Habían de transcurrir 11 años para que Simó pudiera acariciar de nuevo el pilotaje de aviones, hecho que no llega hasta 1952, que pasa a desempeñar la actividad de instructor en al Aero Club de Sabadell (fusionado un año más tarde con el Aero Club de Barcelona) cargo que ostentará hasta 1965, en que se traslada a Madrid contratado por la compañía de Aero-Taxis AERO-RES como director ejecutivo.

Sin embargo, las perspectivas de esta compañía aérea - que opera aviones bimotores Beagle 206 Basset - no son las esperadas, regresando de nuevo al aeródromo de Sabadell para formar parte de la empresa SERAVIA, S.L  (Servicios de Aviación, S.L.)  como piloto de pruebas.

Desgraciadamente el 4 de junio de 1969 a sus 51 años, pilotando un Piper-PA-28 EC-APA en un vuelo rutinario acompañado del mecánico Juan de Dios Silvero de 25 años, se estrellan en las inmediaciones del puente sobre el rio Ripoll de la carretera de Castellar del Vallés (Barcelona) al chocar el aparato contra unos cables de alta tensión recién instalados en aquella zona, pereciendo ambos ocupantes.

Definir la gran personalidad de Carles Simó no es fácil, fue un gran aviador y profesor de vuelo, caracterizado por un talante conversador y gran comunicador apasionado de su profesión. Hoy en nuestro Blog, hemos querido recordarlo con emoción y tristeza, porque de su legado, nos quedan maravillosos recuerdos de sus grandes virtudes, con el deseo que algún día podamos encontranos en el mismo cielo que tanto amamos los aviadores.

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