miércoles, 15 de octubre de 2014

1910 BARCELONA ESCENARIO DEL PRIMER VUELO EN ESPAÑA

De izquierda a derecha Mario García Cames, Julien Mamet y su hermano.

Julien Mamet instantes antes de iniciar su primer vuelo.

Magnífica réplica del Blériot XI construida magistralmente por Enric Pallarés y Josep Andrada miembros de la Fundació Parc Aeronàutic de Catalunya FPAC (Fotos: Archivo ACBS y FPAC)


1910 BARCELONA ESCENARIO DEL PRIMER VUELO EN ESPAÑA

El 11 de febrero de 1910 tuvo lugar en la ciudad de Barcelona un singular e histórico acontecimiento.

Por primera vez en España, pudo presenciarse el insólito espectáculo del vuelo de un hombre mediante un aparato propulsado con un motor de explosión.

Los organizadores de aquella memorable exhibición aérea fueron los señores José Comas Solá y Juan Sardá Ballester de la "Asociación de Locomoción Aérea", entidad cultural deportiva, que desde hacía tiempo seguía con interés los avances técnicos que experimentaba la aviación en el mundo.

El piloto fue el francés Julien Mamet poseedor del brevet número 17 del Aeroclub de Francia, ex alumno del célebre Luis Blériot y profesor de la Escuela de Aviación francesa en Pau, que fue contactado por Mario García Cames, un uruguayo residente en Barcelona que había obtenido el título de piloto en dicha escuela, y propietario del aeroplano Blériot XI equipado con motor Anzani de tres cilindros y 25 hp de potencia, con el que se realizarían los vuelos.

Las exhibiciones tuvieron lugar en el improvisado amplio espacio del Hipódromo barcelonés de "Can Tunis" que habría de convertirse en el primer aeródromo catalán.

El día 11 de febrero, amaneció con un cielo azul y una suave brisa, lo que presagiaba una tarde tranquila y perfecta para que el pájaro mecánico alzara el vuelo con todo éxito.
Aunque los organizadores habían previsto una primera demostración privada reservada exclusivamente para los invitados, autoridades y prensa, el acto restringido se convirtió en multitudinario ya que miles de espectadores invadieron los terrenos del hipódromo y campos colindantes deseosos de ser testigos del inicio de una nueva era.

Tras un primer vuelo de prueba, que más bien fue un salto de un centenar de metros, el aviador Mamet se situó en el extremo del hipódromo adquiriendo velocidad elevándose con seguridad hasta unos 60 metros de altura iniciando un viraje enfilando la línea recta para aterrizar de nuevo en la hierba sin ningún contratiempo, lo que el público entusiasmado premió de manera espontánea batiendo palmas. El vuelo duró 2 minutos y 8 segundos siendo el primer vuelo completo documentado registrado en España.

Los vuelos programados para el día 14 fueron suspendidos por causa del viento.

El día 17 de febrero, a las tres de la tarde, el aviador Mamet efectuó otra demostración alcanzando una altura de 100 metros, cruzando longitudinalmente el hipódromo en dos ocasiones, tomando tierra suavemente, desbordando el entusiasmo del público. La duración del vuelo fue de 5 minutos. En un segundo vuelo una avería del motor impidió su regreso al hipódromo, tomando tierra en un campo de cultivo próximo.

El día 20 de febrero se llevo a cabo la última exhibición programada a la que acudieron de nuevo muchos espectadores tanto de la ciudad como de otras poblaciones de Catalunya. El vuelo transcurrió con toda normalidad generando gran emoción y aplausos, si bien, unos instantes antes de aterrizar apareció un imprudente fotógrafo en la línea de aterrizaje, lo que obligó a Mamet a una maniobra de evasión que desestabilizó el aeroplano capotando con rotura de la hélice y daños estructurales del avión, aunque afortunadamente sin lesiones para el aviador.

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