6 de marzo de 2022

1927 - CHARLES A. LINDBERGH (1902 - 1974 ) consigue cubrir en solitario y sin escalas la ruta NUEVA YORK - PARÍS con un monomotor RYAN -N-X-2II - NYP


La hazaña del aviador Charles A. Lindbergh conmocionó el mundo de la aviación

Lindbergh partió del aeropuerto neoyorquino de Garden City, a las 7 horas 25 minutos del viernes 20 de mayo de 1927.

Después de 33 horas de vuelo a través del océano Atlántico llegó al aeropuerto francés de Le Bourget, convirtiéndose en un héroe al ser el primer piloto que cruzó el Atlántico en solitario. Sus primeras palabras fueron: "Bueno lo conseguí".

Charles A.Lindbergh realizó la travesía Nueva York - París a bordo de un avión monomotor bautizado como "Spirit of St. Louis". Entre las provisiones para esta gran aventura, el intrépido piloto llevaba  poco más de cinco bocadillos y cinco litros de agua. Poco antes de emprender el vuelo declaró: "Si llego a Paris no necesito más, y si no llego tampoco"

"El Spirit of St. Louis" equipado con un motor radial de 9 cilindros Wright J-5-C Whirlwind de 237 hp. pesaba con toda la carga que despegó, dos toneladas y media. Llevaba 1.934 litros de gasolina suficiente según el aviador, para volar 7.000 kilómetros, estimando que podía volar a una velocidad superior a los demás aviadores que iban a intentar  el vuelo.

El avión Ryan tenía una construcción especial que obligó a llevar un periscopio pues, desde el asiento el piloto no podía ver el horizonte por impedirlo el gran depósito de carburante detrás del motor. Llevaba la menor cantidad posible de objetos para aligerar peso. Provisiones  para tres días, chocolate caliente en botellas termos, café, agua y pastillas nutritivas.

Una gran niebla le acompañó durante la mayor parte del viaje, niebla que le impedía la visión, no llegando a ver en muchos momentos  ni las olas del mar sobre el cual volaba. Sólo percibió las luces de un navío durante la noche. También tuvo que sortear durante más de 1.000 millas de recorrido una lluvia molesta que le obligó a elevarse a gran altura.

El recibimiento tributado al aviador Lindbergh por la multitud en París fue literalmente triunfal y apoteósico.

Ganó merecidamente el "Premio Orteig" Dicho premio consistía en una recompensa de 25.000 dólares ofrecido por el propietario del hotel de Nueva Yok Raymond Orteig, al primer aviador capaz de volar sin escalas de Nueva York a París o viceversa.

Su cuerpo descansa en Kipahulu (Isla de Hawái EE.UU)

3 de marzo de 2022

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JUAN PEDEMONTE DUCH - (1927 - 2005) Piloto de la promoción 1944 - Aero Club de Barcelona (antes de su fusión con el Aero Club de Sabadell)


Juan Pedemonte en el centro sobre el plano del avión AISA GP-1 (Gil-Pazó) en el que realizó el curso de piloto. (Foto: Cortesía J.Pedemonte)

La vocación por la aviación de este piloto nació prematuramente, iniciando sus primeras actividades dentro de la especialidad del Aeromodelismo, en cuya disciplina ya demostró gran soltura.

En 1944, a sus 17 años, formalizó su inscripción para efectuar el curso de Piloto-aviador en la Escuela de Pilotaje del Aero Club de Barcelona en el  Aeropuerto Muntadas del Prat de LLobregat. El precio del curso en aquella época era de 2.500 pesetas (1.250 pesetas por adelantado) 

Durante su formación demostró condiciones innatas para el vuelo recibiendo la "Suelta" de su profesor Juan Escoda a las cuatro horas 30 minutos de doble mando. Buena prueba de ello, es que, en uno de sus vuelos al despegar con su avión AISA GP-1 se produjo un reventón en una rueda del tren de aterrizaje. Sus compañeros de curso alarmados por el incidente y a fin de que Pedemonte pudiera percatarse de ello en la maniobra de aterrizaje, se situaron al centro de la pista con una rueda de recambio haciéndole toda clase de señales y movimientos con la misma para alertarle. Percatado de ello, aterrizó felizmente sobre una rueda - maniobra nada fácil para un alumno - sin romper el avión, siendo felicitado por su profesor y compañeros.

Años más tarde obtuvo asimismo el título de piloto de Vuelo Sin Motor, y su calificación como instructor, desarrollando una garn labor docente en el Club de Vuelo a Vela Igualada Ódena.

En 1975 escribió un interesante libro - con la colaboración de uno de sus hijos también piloto - titulado EL VUELO A VELA de Editorial Vecchi que fue un éxito por su gran contenido pedagógico para los volovelistas.

En 1998 al alcanzar la edad de 70 años un grupo de amigos pilotos le tributamos un merecido homenaje en la sede del Aero Club Barcelona - Sabadell al celebrar 50 años como piloto en activo.

Su ejemplo nos infundió más afición y nos hizo sentir más jóvenes. Gracias Juan.